Escrituras

Pinthila

Mi primer contacto dentro de las artes plásticas fue con la pintura. Terminando mis estudios en Bellas Artes de Oaxaca, regresé a Juchitán, el lugar donde nací. Durante ese tiempo aprendí la técnica del tejido; este proceso comienza con montar sobre un bastidor de mesa la pieza con la que se trabajará: se tensa por los cuatro lados, se plasma el dibujo y se produce con una aguja de gancho; esta misma técnica es con la que se producen los trajes del Istmo de Tehuantepec. Los cuales constituyen un valioso recurso ya que su función no solo es de abrazar y proteger el cuerpo, sino que, además, es un símbolo de identidad en donde se encuentran diferentes ciclos de vida: Desde el nacimiento hasta la muerte.

Es esta técnica la que he retomado y trabajado durante más de 25 años y que me permitió crear un proyecto que fue propuesto a 12 pintores y que abrazó amorosamente el Museo Textil de Oaxaca. Pinthila fue una traducción de pintura al textil. Para mí, resultó sumamente interesante encontrarme dentro de la paleta de colores de cada uno de los maestros, con el objetivo de mutar de la pintura al textil sin perder las líneas, los colores y los trazos.

Pinthila es una muestra de que en cada uno de nosotros existe una parte de todos: la idea fue estar en la paleta de colores de cada muestra en una técnica aparentemente diferente a la pintura.

Hacer una traducción sin de dejar de crear y no darle lugar a la imitación era el reto. La intención era crear una obra de relaciones, contradicciones y correspondencias y al mismo tiempo crear una obra con dos materiales muy diferentes. Lo hemos visto en la lengua, en la música y la pintura no podría ser la excepción.

 

Natividad Amador, artista textil (México, 1970)

 

Amor, dolor, palabras viejas, obra bordada a mano, 1.35 m x 1.05 m.

 

La flor y el insecto, obra bordada a mano. 1.35 m x 1.05 m.

 

Lluvia, obra bordada a mano, 1.35 m x 1.05 m.

 

Fantasía de un insecto, obra bordada a mano, 1.35 m x 1.05 m.