Blog de la Caravana

Infradiseño

Una versión anterior de este artículo fue publicada a invitación de Lilián González González, como: «Destruction of the visible and creation of the invisible» (Domus magazine, pp. 75-78. Milán, 2023). Circulo la presente versión en diálogo con Alejandra Castillo, tras haberla escuchado leer pasajes de su libro Antropoceno como fin de diseño (Santiago, La Cebra, 2025), en el marco del seminario «Destinación de las humanidades», sostenido conjuntamente por el Departamento de Filosofía de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México y 17, Instituto de Estudios Críticos.

 

Para Tullia Bassani


Es 1994. Enseño semiótica a estudiantes de diseño gráfico en la Ciudad de México. Solo unos cuantos encuentran utilidad en lo que tengo para decirles. Me topo con
Proof, la película australiana dirigida en 1991 por Jocelyn Moorhouse, protagonizada por Hugo Weaving, Geneviève Picot y Russell Crowe. En ella, un niño ciego utiliza una cámara para precisar si su madre le miente: muchos años después, le muestra la foto resultante a un amigo de confianza y le pide que la describa. Inspirado por tal premisa, decido desafiar a mis estudiantes: «a partir de ahora, diseñarán para ciegos…». Ellos me miran desconcertados, lo consideran imposible. De pronto, se interesan vivamente en la Semiótica, que utilizan como un bastón blanco teórico. Al finalizar el curso, propongo incorporar a estudiantes ciegos a la Escuela de diseño con el fin de promover su interacción con los no ciegos. No se trata de un gesto hacia las personas con “discapacidad”, sino un intento de disipar la confusión entre la visibilidad y la verdad entre quienes permanecen ciegos a su propia ceguera. También se trata de permitir que los ciegos afirmen su relación con la visualidad, que es algo distinto que la visibilidad. “Pero esta es una Escuela de Diseño”, me dicen mis superiores: “los ciegos nada tienen que hacer aquí”.

Descubro el trabajo del fotógrafo ciego esloveno Evgen Bavčar, Fotógrafo Oficial del Mes de la Fotografía en París, en 1988. Bavčar es descrito por el crítico alemán Walter Aue como el cuarto inventor de la fotografía. Su práctica creativa consiste en una desconstrucción sostenida de los fundamentos de la vista, la ceguera y la invisibilidad. Su iconoclasia reabre continuamente posibilidades para el pensamiento y la experiencia. Mis directivos de la escuela permanecen impasibles, y traigo entonces el trabajo, como a Bavčar mismo, a México. De donde se desprende una secuencia interminable de exposiciones, presentaciones y debates: no sin morbo, los medios de comunicación se deleitan. La figura del fotógrafo ciego aparece en una telenovela mexicana que pronto se transmite internacionalmente, también en hindi, árabe y coreano.

Finalmente dejo esa Escuela para establecer 17, Instituto de Estudios Críticos, cuya fundación en 2001 está presidida por la figura de Bavčar. Concebido como una respuesta a la crisis contemporánea de la institución universitaria, el Instituto se define como una posuniversidad que enfatiza la capacidad generativa de la crítica. Desde 2006, 17 ofrece los primeros grados en Teoría Crítica en español. La iniciativa entra en 2022 los anales del Informe Mundial de Humanidades. Antes, en 2010, Bavčar acepta nuestro doctorado honoris causa , como harán después una pléyade de figuras internacionales, incluida la célebre percusionista escocesa sorda, Dame Evelyn Glennie. Durante 25 años, el Instituto ha servido como un campo experimental para una serie de desarrollos organizativos, metodológicos, editoriales, artísticos y académicos plegados a la lógica de la fotografía de ciegos: una pedagogía escritural; una agrupación escénica que reúne músicos y actores sordos (Sentire); la praxis del emprendimiento crítico que busca hacer sostenible la interpelación pública; y la noción de que, para respirar más fácilmente y recuperar vitalidad, nuestras sociedades requieren instituciones críticas que operen según esa misma lógica. Así como Bavčar encarna la permanente conjunción y disyunción de la ceguera y la imagen, todas estas instancias siguen una matriz recurrente en la que sostienen su relación con su otro radical. Así como Bavčar lleva adelante una destrucción simultánea (de lo visible) y una creación (de lo invisible), esta matriz permite un vínculo desconstructivo capaz de desarrollarse en el escenario de las relaciones sociales concretas. Tal lazo social desconstructivo contrasta con aquel de la política –permanece “infrapolítico”, para usar el término de Moreiras–, así como con la religión, las artes, el derecho, la ciencia y la tecnología, todos los cuales permanecen entrampados en los pantanos del poder, el saber y la subjetividad.

Así, el fotógrafo ciego pone en movimiento una serie de vínculos capaces de dar lugar a sin fin de posibilidades metodológicas, estéticas, económicas y organizativas. Es la posibilidad que representa 17, Ensamble, una alianza social y económica lanzada en 2021 con el fin de suplementar al Estado y al mercado en México y más allá. En los escenarios cada vez más inciertos de hoy –los del capitaloceno–, 17, Ensamble sería capaz de responder a las adversidades de manera propositiva y también material. Imaginemos una plataforma crítica de I+D que permita a la  ciudadanía formular, debatir e implementar iniciativas, trascendiendo los estancamientos característicos de los asuntos públicos más importantes de nuestro tiempo.

¿Es diseño esto? ¿Forman parte de su campo los puntos ciegos que acechan por igual a estudiantes que a profesionales del diseño, o son meramente incidentales a él? ¿Es el parpadeo parte de la visión o se trata simplemente de un facilitador suyo? El fotógrafo ciego nos ofrece una perspectiva privilegiada a propósito de todas estas preguntas. ¿El otro radical del diseño forma parte de su campo? No puede serlo. Sin embargo, debe permanecer siempre en relación con él: la zona sin la cual el diseño nunca podría ser, debe ser reconocida una y otra vez. Incluso si, o precisamente porque, no puede propiamente ser presentada, representada, nombrada. Llamémosla, tentativamente, infradiseño.