Estudiantes del posgrado en Teoría Crítica presentan sus avances de investigación.
Estudiantes del posgrado en Teoría Crítica presentan sus avances de investigación.
Benjamín Mayer Foulkes habla sobre el trabajo editorial que el instituto ha realizado desde su fundación, a través de 17, editorial, exponiendo algunos de los libros más singulares de la colección. Lo que se revela en esta presentación es que 17 es, ante todo, un espacio dedicado a la escritura, comprendida en un sentido desconstructivamente ampliado.
Estudiantes del posgrado en Teoría Crítica exponen trabajos desarrollados para conseguir su grado.
En un texto de carácter performático, Susana Bercovich plantea que el psicoanálisis es una práctica donde la improvisación es fundamental. Frente a un mundo en el que impera una lógica que niega lo azaroso y lo imprevisible, la improvisación se presenta como una práctica de resistencia, un ejercicio de la libertad. En la práctica psicoanalítica esto se expresa como apertura al otro y a lo que ocurre, afirmando la movilidad que es propia de lo vivo.
Reflexionando sobre su propia práctica como jazzista, Eduardo Piastro plantea que la improvisación musical supone la construcción de una sonoridad propia: una búsqueda por encontrarse a sí mismo. Sugiere pensar la improvisación en términos de un soñar, en tanto juego con lo almacenado en la memoria y una escucha anticipada de lo que se quiere oír. Contra la lógica del GPS, la improvisación supone andar a la deriva, viajando sin mapa alguno.
A partir de una perspectiva de conocimiento situado, Juanita Delgado arroja una serie de preguntas acerca del carácter político de la libre improvisación, una práctica en la que simultáneamente se construyen lenguajes convergentes y divergentes, desde una lógica del “y”. La improvisación es también una práctica creadora de relaciones, que permite la emergencia de mundos sonoros otros, incentivando la escucha y la apertura al diálogo. Así, se revela como un contra-dispositivo que, al igual que la escucha y la lectura, fungen como prácticas de resistencia frente a la lógica de productividad propia al mundo capitalista.
Benjamín Mayer y Jorge Alonso discurren sobre los vínculos entre posuniversidad, economía e improvisación. Hablando en torno al Ensamble Crítico –iniciativa impulsada por 17–, plantean que se trata de una búsqueda por producir una economía improvisatoria. Dado que improvisar (en su sentido crítico) supone una negatividad, lo que se busca es asumir la economía también en su negatividad. Entre otras cosas, esto supondría la generación de una economía inoperante, que se fugue de la lógica de la equivalencia general, respondiendo a las necesidades de aquellos sujetos que ocupan un lugar de inoperancia para el capitalismo.