Gaby Brimmer y Elena Poniatowska

En 1979 la activista de la discapacidad, Gaby Brimmer y la escritora Elena Poniatowska publican el libro “Gaby Brimmer” que se convertiría en la primera obra testimonial escrita de forma colaborativa en el campo de la discapacidad en América Latina.  El impacto de la obra fue más allá del campo de la “discapacidad” y de las fronteras de México. El diálogo entre Brimmer y Poniatowska constituye aquello por lo que ha peleado el movimiento de personas con “discapacidad” desde 1960 y quizá mucho antes: la voz de las personas. Es decir, es el reflejo de una lucha por hacer válido el deseo (y el derecho) de hablar en primera persona, por ser escuchados y por escuchar. Al devolver al público un extracto de dicho libro, deseamos recuperar la trascendencia de una vida de estragos, de pelea con el mismo cuerpo, de alegrías, de logros, y sobre todo de la lucha por encontrar una interlocución. Hablamos aquí no solo de Gaby Brimmer, sino de su madre, de su nana y de Elena Poniatowska. El texto que acompaña al dossier, gracias a una entrevista corta que nos permitiera la escritora, nos ayuda a reflexionar sobre el hecho de que el testimonio no es una moneda de una sola cara. Las palabras de Poniatowska se convierten también en un relato propio, que a su vez testimonia la complejidad de la vida, y de la “discapacidad”. 

 

Beth E. Jörgensen y Beatriz Miranda Galarza

El testimonio, sostiene Duncan Mitchell (2006), permite llevar el poder de lo cotidiano, de lo ordinario, al orden de lo público, con el fin de denunciar, de hacer visible, de dar a la voz individual el valor que precisa en medio de lo colectivo. Al traer al espacio digital los testimonios de personas con diversas discapacidades provenientes de distintas regiones, …

Beth E. Jörgensen y Beatriz Miranda Galarza

I.  Si hiciera una pintura de mi vida sería muy fuerte por mi discapacidad. Yo creo que en este país nos va muy mal a quienes tenemos discapacidad.    Mariana Tirado   Mi infancia, como la de la mayoría de las personas con discapacidad fue muy difícil; viví discriminación, maltratos y abandono. […] Al paso de los años mi situación …

La Matanza

Con una respiración que toma sus modos de la extensión del desierto, La Matanza consiste en un solo párrafo que se sostiene en todo el volumen a lo largo de más de 100 páginas. Mario Bellatin peregrina, y en su andar ejercita, acompañado por un perro saluki, una escritura que es movimiento permanente. La Matanza cierra la Trinidad Musulmana publicada en bloque por Ediciones Chinatown, escoltada, a su derecha, por la Variación #1 de Mis Nuevas Escrituras y, a la izquierda, por Retrato de Mussolini con familia. Cierra la Trinidad, pero abre de un tajo el siglo XXIII antes y después de Isa. Y de ese tajo brota, como agua de manantial, la Beatitud y el Desborde. Porque el copista no escribe libros, y mucho menos literatura, sino que fabrica, amanuense revirado por lo líquido, oasis con aguas del Leteo. Agua densa, fantasmal, de verdad. Como la arena que pisan los camellos.