La belleza del mundo
La poesía de Eduardo Kingman Garcés ha sido compuesta a lo largo de mucho tiempo, en medio de su trabajo como historiador, sin un programa fijo, de manera desordenada y secreta, pero con persistencia. Siendo así, la editorial Festina Lente presenta en La belleza del mundo una primera selección de esos textos que contienen reflexiones sobre diversos lenguajes: el de los objetos, el de las imágenes, los de la memoria y la Historia, las instituciones y los que pone en cuestión; así como el lenguaje de la poesía, la conversación y la mirada interior. Estos lenguajes aparecen, dialogan, se asientan, se abandonan, se escuchan nuevamente o pierden su rumbo, haciendo de este volumen una sencilla y, al mismo tiempo, profunda declaración de amor.
Addio
Después de oír y ver no pocas óperas llegué a la conclusión de que con harta frecuencia eran un largo espectáculo que conducía a la palabra final: addio, dicha en diferentes idiomas según el compositor. Me toca ahora decir lo mismo acerca de las vidas humanas comenzando por la mía propia. ¿Cómo decir “adiós” a una vida que se acaba? Sé que …
Indicios visionarios. Para una prehistoria de la alucinación
¿Qué significa que alguien diga que puede ver espíritus, santos, ángeles o demonios? La pregunta tiene implicaciones éticas y políticas desde que se trata de si podemos dejarnos atravesar (intelectual y afectivamente) por las aseveraciones de nuestros sujetos de estudio que más nos alejan de nosotros mismos. A este libro le interesa, más allá de reivindicar que la visión religiosa es real para quien la vive, interrogarse por cómo lo real llega a serlo. En un recorrido que conjuga la filosofía, la antropología, la historia y que dialoga con la teoría poscolonial y feminista, prestar atención a los indicios visionarios es relevante para hacernos preguntas, profundamente inquietantes, en torno a la percepción, la autonomía, la agencia, la creencia, el cuerpo, el género o la crítica.






