Se habla de la eugenesia como un capítulo oscuro del siglo XX, asociado con la higiene racial, la esterilización forzada, el encierro institucional, la dominación colonial, el control de los cuerpos y de la reproducción de las mujeres, y el genocidio de aquellas personas consideradas “no aptas”. Sin embargo, reducir la eugenesia a un episodio histórico clausurado resulta no solo contraintuitivo sino, sobre todo, peligroso. La eugenesia no ha desaparecido, se ha transformado. Ha aprendido a hablar el lenguaje de la ciencia, la salud pública, el progreso, la prevención y la eficiencia. Migró de los laboratorios a las clínicas, de los manicomios a las instituciones gubernamentales, de los censos demográficos a los algoritmos. En ese desplazamiento, la racionalidad eugenésica se insertó en los marcos normativos con los que definimos el valor de la vida: la normalidad, la productividad, la belleza, la inteligencia, el riesgo e incluso la propia comprensión de la verdad y de lo humano.
Hoy, la lógica eugenésica persiste en el control reproductivo, la patologización de la discapacidad, en la legislación anti-trans, en las políticas de gestión poblacional, en la vigilancia de la migración y en los discursos de temor frente a los llamados “nacimientos indeseables”. Se manifiesta en las tecnologías de tamizaje genético, en los mercados de fertilidad y en el capitalismo biotecnológico. Se oculta en protocolos médicos, en criterios de triaje implementados durante emergencias sanitarias y en determinadas estrategias frente a la crisis climática, que deciden de manera silenciosa qué vidas merecen ser sostenidas. A través del perfilamiento de datos y de formas de policía predictiva, la inteligencia artificial produce nuevas modalidades de eugenesia digital, clasificando, excluyendo y jerarquizando vidas bajo la promesa de objetividad. Estas prácticas se legitiman mediante discursos de meritocracia, escasez de recursos y seguridad, y se ven reforzadas por imaginarios culturales —cine, medios de comunicación, narrativas digitales— que normalizan la idea de que algunas vidas resultan demasiado costosas, demasiado riesgosas o demasiado dependientes para ser reconocidas plenamente como parte de la comunidad política.
Este coloquio se propone no tratar la eugenesia como un residuo del pasado, sino abordarla como una racionalidad contemporánea en constante transformación, que atraviesa de manera transversal la discapacidad, el género, la sexualidad, la raza, la clase, la migración, la salud pública, la gobernanza y las proyecciones sobre el futuro de las sociedades y de las especies. Al mismo tiempo, el encuentro sitúa en el centro las tradiciones de pensamiento, resistencia y creación que históricamente han confrontado la eugenesia, incluyendo los movimientos por la justicia en discapacidad y la justicia reproductiva, las críticas feministas, queer y crip, las luchas poscoloniales e indígenas, la bioética crítica, los estudios sobre raza y migración, las prácticas artísticas y performativas, los abordajes críticos de la inteligencia artificial y las imaginaciones especulativas que abren la posibilidad de modos de vida más allá de la norma.
Más que limitarse a describir los modos en que opera la eugenesia, este coloquio formula preguntas orientadas a su desmantelamiento: ¿qué implica construir marcos sociales, normativos y culturales en los que la diferencia no sea corregida, expulsada, ocultada o domesticada bajo retóricas de inclusión?, ¿cómo imaginar formas de cuidado, tecnología, parentesco y comunidad que reconozcan la interdependencia como condición constitutiva de la vida social?
En este sentido, el coloquio no se plantea únicamente como un espacio de resistencia frente a la eugenesia, sino como una invitación a replantear los criterios mediante los cuales se mide y valora la vida. Se convoca a pensar futuros en los que lo humano se defina por la posibilidad de existir de otro modo, en condiciones de dignidad, pluralidad y cuidado compartido.
*El XL Coloquio internacional de 17, Instituto de Estudios Críticos -que marca el inicio de de nuestras celebraciones por 25 años de trayectoria- cuenta con la curaduría invitada del proyecto From Small Beginnings/Anti-Eugenics, una red internacional de investigación, activismo y reflexión crítica dedicada a examinar las continuidades históricas y las reconfiguraciones contemporáneas de la eugenesia. Las y los participantes de este encuentro forman parte de dicha red, lo que permite situar las discusiones en un espacio de interlocución sostenido, con experiencias, lenguajes y preocupaciones compartidas a escala transnacional. Dado que en esta ocasión el Instituto juega el papel de un anfitrión crítico, el coloquio incorpora la figura del comentador en el marco de un dispositivo de reflexión. Esta figura tiene como propósito favorecer la articulación entre las distintas intervenciones, ofrecer lecturas transversales y contribuir a la construcción de un diálogo entre la comunidad de 17, Instituto y la Red Anti-eugenesia.




