Expediente

Diario de los Voluntarios Su (extractos)

Nota introductoria: Después de que Wuhan fuera cerrado el día 23 de enero y antes de que los hospitales temporales entraran en funcionamiento, el sistema de salud de la ciudad ya enfrentaba una enorme presión. El sistema de admisiones hospitalarias que administraban los gobiernos locales también se encontraba rebasado por la avalancha de problemas. Muchos de los enfermos no podían recibir un tratamiento de manera oportuna. A principios de febrero, la red social Sina Weibo creó un hashtag para las personas que estaban enfermas y buscaban ayuda, mientras que el sitio web del Diario del Pueblo[1] comenzó a recopilar en línea mensajes de personas contagiadas. Varias agrupaciones gubernamentales y comunitarias se sumaron a ese esfuerzo, contactando a quienes habían publicado un mensaje y ayudándoles a ser admitidos en el hospital. Uno de esos grupos fue el de los Voluntarios Su: una inspiradora iniciativa comunitaria, iniciada por la poeta y novelista Wu Ang.

 

8 de febrero

Durante los últimos días, junto con los estudiantes del Centro de Escritura Su[2] organicé a un grupo de once voluntarios. Los estudiantes estuvieron revisando diferentes plataformas en línea para ubicar a los familiares de los pacientes que aún no habían ido al hospital y tampoco habían sido contactados por los voluntarios del Diario del Pueblo. Hasta ayer a la medianoche sumamos alrededor de 30 familias de este tipo. Con la ayuda de mi prima menor y de otros tres amigos pude referir a todos a la lista de espera para la admisión en algún hospital. Hasta la fecha, seis familias han recibido avisos de ingreso, aunque una nos comenta que sólo llegaron a una instalación de cuarentena donde no se ofrece tratamiento ni se cuenta con el equipo necesario.

Creamos grupos de mensajes de WeChat por familia, ya que es realmente muy necesario que nuestros voluntarios les proporcionen apoyo y asesoría individual. Algunos miembros de las familias son adultos mayores que no saben usar las aplicaciones de internet como WeChat, por lo tanto la intervención de los jóvenes les puede ayudar con algunas tareas sencillas y triviales. Todos los compañeros del Centro de Escritura Su saben redactar textos; así podemos ayudar a las familias a transmitir de manera más adecuada la situación que hay en el hogar de cada infectado. A decir verdad, incluso tratándose de algo en apariencia tan simple, no todas las familias tienen la capacidad de entender y resolverlo por sí mismas. Por ejemplo, si le pides a una persona mayor organizar archivos, seguramente le llevaría mucho tiempo averiguar cómo hacerlo; los jóvenes voluntarios son mucho más rápidos para estas cosas. Proporcionar apoyo moral, acompañar a los familiares y platicar con ellos, aliviar sus ansiedades, explorar diversas opciones para obtener la atención médica y el tratamiento necesarios, todo esto es de gran utilidad.

 

9 de febrero

Actualmente en el equipo hay 24 voluntarios principales y otros 36 de apoyo. Desde ayer por la tarde hemos apoyado a diez grupos familiares, lo cual básicamente equivale a 50 hogares. Seguiremos capacitando a los miembros clave en la línea de fuego y esforzándonos por elevar el día de hoy nuestra eficiencia en el manejo de los casos. Al levantarme esta mañana pasé unos 20 minutos compartiendo mi experiencia con un técnico influencer de Sina Weibo. Él ha recibido muchísimos mensajes privados de familiares pidiendo ayuda, por eso planea crear su propio equipo. Él es un genio para la tecnología y sin duda tiene fuertes habilidades en ese campo.

 

11 de febrero

Ayer por la tarde el meollo de mi trabajo consistió en establecer un grupo local de WeChat en Wuhan. Pude reclutar un grupo de 180 personas gracias a la ayuda de amigos que publicaron mi llamado a la acción en diversos grupos de sus redes sociales; especialmente gracias a mi antiguo compañero de trabajo, Zhu Buchong, quien puso en su perfil de Sina Weibo mi mensaje y de allí éste fue reposteado por la super influyente actriz Yao Chen. Puse el código QR del grupo en el post para que la gente pueda escanearlo y unirse, pero luego tuvimos que pedir salirse del grupo a un montón de despistados que ni siquiera eran residentes de Wuhan.

Este grupo tuvo un desempeño verdaderamente extraordinario. Aportaron información sobre dónde, en Wuhan, se podían comprar medicamentos, tanques de oxígeno, globulina, artículos para el hogar, así como información sobre hospitales. En el grupo hubo una mujer que ya había perdido familiares a causa del virus. Ella compartió con el grupo todas las minucias sobre el proceso de tratamiento y señaló todo lo que se debía tener en cuenta. No sólo eso, sino que también reunió toda la información que tenía sobre el acceso a medicamentos y tanques de oxígeno. Creo que ella es sin duda un gran ser humano.

El grupo de Wuhan incluso ayudó a que una joven localizara a su abuelo de 86 años, con el que la familia había perdido contacto durante todo un día porque el teléfono de ella se había quedado sin pila mientras esperaba en la fila para entrar en el hospital. Los voluntarios del grupo se pusieron en contacto con el hospital donde encontramos al anciano. La muchacha insistió que reconocerían al abuelo por una nota que ella misma había metido en su mano; en el papelito estaban escritos el nombre y el número móvil de ella, para que el abuelo pudiera pedir prestado de vez en cuando el celular de algún paciente a su alrededor y así comunicarse con la familia.

 

12 de febrero

(Voluntarios: 588; Casos recopilados: 576)

Todos los días, estos jóvenes me ayudan a ver el lado bueno de este mundo. Ver la esperanza y la luz. Ayer a medianoche, al salir del turno de la tarde, cada uno de ellos compartió en su WeChat alguna canción que estaba escuchando. Necesitan relajarse un poco, pensé. Además, es muy común no poder conciliar el sueño después de todo un día de arduo trabajo. El reclutamiento de voluntarios depende precisamente de que los jóvenes salgan en masa y rápido pongan manos a la obra. Es la táctica militar del material humano: si un pelotón sucumbe al cansancio, lo sustituyes por otro de fuerzas frescas. En lo que respecta a la mano de obra, es el mismo procedimiento de manejarla lote por lote. Es imposible cuidar de cada uno. Tienen que adaptarse y actuar rápidamente, también cuidar de su propia salud por separado. Con todo respeto —y pidiendo una disculpa por mis palabras—, siento que este tipo de trabajo no es conveniente para aquellos compañeros que tienen un historial de depresión. Hay demasiada información angustiosa.

 

14 de febrero

Durante los últimos dos días nuestro trabajo se fue desarrollando de forma metódica. La atención que proporcionamos a las familias de los enfermos ha sido más precisa, optimizada, incluso perfeccionada. Somos conscientes de que tanto nuestros recursos como nuestras capacidades son limitados. Por lo tanto, nuestra intención es la de dedicarnos por completo a las familias que ya han apelado a nosotros a través de los círculos en redes sociales y de cuidarlas durante el proceso.

 

19 de febrero

Datos recopilados por Yang Li sobre los casos en los que hemos intervenido

Total de casos: 1161

Solicitudes para admisiones hospitalarias: 396

Admisiones hospitalarias exitosas (presentando solicitud): 324

Fallecidos (después de nuestra intervención): 5

Pacientes en recuperación (hospitalización por el momento no necesaria): 8

Hospitalización pendiente: 59

 

20 de febrero

Probablemente todos ya están empezando a darse cuenta de que en Sina Weibo y otras plataformas hay cada vez menos peticiones de pacientes que buscan ser admitidos en algún hospital, por lo tanto el trabajo de nuestro programa de admisiones hospitalarias también está entrando paulatinamente en su etapa final. Este ha sido un tiempo increíblemente difícil, pero también increíblemente inspirador.

La memoria de la gente es tan corta como la de los peces. Ya no recuerdo lo que fui hace tres días, o incluso ayer; tampoco lo que estaba haciendo o las cosas que me ponían ansiosa. En realidad, de nada ayuda ponerse nervioso. Lo mejor es abordar una cosa a la vez y proceder paso a paso, siguiendo un procedimiento convencional, ya que las circunstancias cambian día con día. Anoche soñé que un canal de televisión quería venir a mi casa a filmar un reality show sobre gatos y, de repente, yo era la dueña de gatos de todas las formas, colores y tamaños.

……

Ayer por la tarde, la cuenta oficial del Centro de Escritura Su comenzó a recopilar los diarios de todos los voluntarios. Primero, todos los jóvenes colegas de nuestro grupo nuclear recordaron las diversas peripecias a lo largo del proceso, y muchos lloraron a moco tendido. Entonces, uno de los voluntarios, un joven simpático y lleno de humor, bromeó sobre el hecho de que —para aliviar el estrés— había tenido tres romances en línea durante aquel período. Todas las mocosas narices alrededor resoplaron burbujas de risa. Los voluntarios del grupo nuclear tuvieron que enfrentar de manera personal las preocupaciones, las ansiedades y el dolor de la familia de cada uno de los pacientes. Compartieron con ellos todas las dificultades a lo largo de la evolución de los hechos, la angustia de esperar la noticia de la posible admisión en un hospital, al igual que la devastación cuando un miembro de la familia fallecía. También hemos hecho arreglos para que los voluntarios reciban la asesoría psicológica adecuada, y realmente esperamos que puedan distanciarse del impacto emocional negativo de todo lo vivido. Sin embargo, el joven de los tres romances declaró: “Elijo no olvidar”.

 

 

Beijing, China

Traducción del chino de Radina Dimitrova

 

 

* Estos extractos del Diario de los Voluntarios Su aparecen en el sitio web de literatura china traducida Paper Republic. Chinese Literature in Translation, traducidos al inglés por Carson Ramsdell, Christopher MacDonaldLindsay Sullivan: https://paper-republic.org/pubs/read/su-volunteers-diary/  (7 de mayo de 2020).

[1] En chino Renmin Ribao, en inglés People’s Daily, es el diario más grande en China y el periódico oficial del Partido Comunista de China.

[2] Traducido al inglés como suwriting.

La Bitácora del encierro es un proyecto de la UAM Cuajimalpa