Expediente

Marcela Mandiola (Chile), Mateo Bedoya (Colombia), Laurent Ogel (España)

 

La gestión ortodoxa, clásica o mainstream, como discurso, construye sus propios objetos, que son administrables; la “madre tierra” no es un objeto de la gestión, no es un agente económico, no es un ente administrable, a lo más podría caer en el gran saco de las externalidades económicas (daños colaterales) porque considerar a la tierra no como un objeto del cual extraer riquezas, sino como un concepto simbólico, la pondría en una posición de derechos, dejaría en segundo lugar la lógica extractivista. Mientras eso no pase, mientras la lógica gubernamental sea la de la gestión, no habrá manera de que conceptos tan abstractos logren permear esa lógica productivista. Hay que construir otros conceptos, la pregunta es qué es lo que cuentan.