Expediente

Virus: historias: umbrales

Usualmente lo extraño circula discretamente bajo nuestras calles. Pero basta una crisis para que, de todas partes, como desbordado de su cauce por el caudal subterráneo, levante las tapas que mantenían cerradas las alcantarillas e invada los sótanos, y luego las ciudades. Nos sentimos sorprendidos cada vez que lo nocturno se abre brutalmente a la luz del día. Y, sin embargo, ello revela la existencia de lo que está abajo, una resistencia interna que nunca se debilita. Esta fuerza al acecho se filtra en las tensiones de la sociedad a la que amenaza. De repente, las agudiza, sigue utilizando los mismos medios y recorriendo los mismos trayectos, pero al servicio de una “inquietud” inesperada, que viene de más lejos; rompe las barreras; desborda las canalizaciones sociales; se abre caminos que dejarán, una vez que haya pasado y cuando la marea se haya retirado, otro paisaje y un orden diferente.

            ¿Es una invasión o la repetición de un pasado? El historiador nunca sabe cómo contestar, ya que renacen mitologías que dan expresión a ese desarrollo de lo extraño, como si dicha expresión estuviera preparada para este súbito crecimiento. Estos lenguajes de la inquietud social parecen también negar los límites de un presente y las condiciones reales de su futuro. Así como las cicatrices dan a las nuevas enfermedades el mismo lugar que tenían en las anteriores, muestran por adelantado sus signos y su localización en una huida (¿o en un regreso?) del tiempo. De ahí viene ese carácter inmemorial que se asocia a las irregularidades de la historia, como si estas volvieran a un inicio sin pasado, el fondo oscuro de una inseguridad, una “singularidad” latente, descubierta en la continua multiplicidad de los acontecimientos. Pero, ¿qué valor tiene esta impresión que permite que los hechos vuelvan tan rápidamente a una neutralidad intemporal? ¿Podemos tan fácilmente expulsar el pánico de la historia, para ver en ello su exterior, su parte inferior, o su ley?

Michel de Certeau, La posesión de Loudun (1970)*

 

 


Interrogamos la pandemia en curso, sus consecuencias y nuestra vivencia de ella a través de la revisión de siete filmes, que figuran diversos e hipotéticos escenarios pandémicos. Realizados en décadas anteriores en distintos contextos, la vivencia de cada pieza interroga los modos personales y colectivos en que cada uno ha podido encarar la actualidad. Ahondamos así en las distintas aristas en juego: la salud, el poder, la creencia, la reclusión, los modos de narrar lo acontecido, la ciencia, el futuro. Dada nuestra impresión de que una buena vía para poner en perspectiva los acontecimientos del presente es revisitar los rastros de epidemias pasadas, los comentaristas que hemos convocado consisten en buena medida en historiadores.

 

 

* Trad. Marcela Carolina Cinta Vázquez, Universidad Iberoamericana, México, 2012, p. 15.