Um instituto que aporta ao português

Máquina produtora de silêncio. Traço da insólita iniciativa de Weil, marca da acolhida da psicanálise pela crítica social em sua interrogação crucial do pensamento ilustrado, símbolo da resistência política à hecatombe totalitária, o 17 é também minha homenagem personalíssima às palavras do amigo. Distante eco de uma luz extinta, esse número é para mim a nominação impossivelmente universal daquilo que cada desterro deixa para trás.

Imagen como danza

La imagen como danza de Jean-Luc Nancy

La imagen danza porque “el lugar le falta”; ella no “permanece” “ahí” sino porque no tiene lugar “propio”: palabras móviles, movilizadoras del filósofo que hacemos nuestras. Resulta sumamente problemático omitir la residualidad inherente a la imagen, así como su constitutiva e insumisa opacidad. La imagen, la imagen misma, resta inaprehensible para cualquier rejilla dogmática, técnica, académica o política. Vérselas con la imagen es ir más allá de cualquier artículo de fe, como también de cualquier cálculo o estabilización. La imagen excede cualquier principio de autoridad y cualquier consumo. Son estos los términos que orientaron el coloquio “Las tres eras de la imagen” —que Jean-Luc Nancy abrió con esta intervención— convocado en 2015 con el Centro de la Imagen por 17, Instituto de Estudios Críticos, cuyas participaciones se reúnen en el libro Los cuerpos de la imagen, que puede ser adquirido aquí.

Trompos a la uña

Fotografía de la presentación de 15 baterías, bajo la dirección de Julio Estrada.

Con una creación en vivo de Julio Estrada para 15 bateristas, así celebramos en 2016 los 15 años de 17, Instituto de Estudios Críticos. La improvisación ha sido un tema de creciente interés y ponderación entre nosotros desde hace tiempo. Bajo el título de “Improvisar en tiempos atroces” convocamos un coloquio asimismo en 2016, y en junio de 2019 extendimos un doctorado Honoris causa a Ajay Heble, director fundador en Canadá del Instituto Internacional de Estudios Críticos de la Improvisación. Contra el estigma que suele rodear el término “improvisación” hemos propuesto el uso del latinismo extemporización. Nos interesa la improvisación musical, escénica y literaria. También nos parece crucial atender la realidad de la improvisación allende la esfera artística, en los terrenos político, jurídico y de la gestión (que acaso se entiende mejor como gestación). Extemporizar es responder con gracia a la brecha siempre abierta entre partituras y ejecuciones,  planes y vicisitudes. La valoración de la extemporización conlleva una relación afirmativa con la incertidumbre. 

La política, producción de afectos

Debemos tener siempre en mente que formas de vida determinadas se fundamentan en afectos específicos. Es decir, ellas necesitan de tales afectos para continuar repitiéndose, para imponer sus modos de ordenación definiendo, con ello, el campo de los posibles. Hay una adhesión social construida a través de las afecciones. En ese sentido, cuando las sociedades se transforman, se abren a la producción de formas singulares de vida y los afectos empiezan a circular de otra manera, a agenciarse y a producir otros objetos y efectos. Una sociedad que colapsa implica también la desaparición de sentimientos y el nacimiento de afectos inauditos; por eso, al colapsar, lleva consigo a los sujetos que ella misma creó para reproducir sentimientos y sufrimientosCon base en ello, podemos pensar en perspectivas críticas que busquen analizar los circuitos de afectos producidos por formas de vida específicas. Esto tal vez nos ayudará a comprender por qué ciertas formas de vida demuestran su resiliencia incluso en situaciones en las que parecen no responder más a los criterios normativos en los que ellas mismas aparentemente se fundamentaban. El circuito de los afectos nos permitirá comprender tanto la naturaleza de los comportamientos sociales, como la incidencia en las regresiones políticas. También desvela cómo las normatividades sociales se fundamentan en fantasías capaces de reactualizar continuamente los mismos afectos en situaciones materialmente diversas. Celebramos nuestra coedición, con la editorial de la Universidad San Buenaventura de Cali, del libro de Vladimir Safatle, El circuito de los afectos. Cuerpos políticos, desamparo y fin del individuo, en la traducción de Juan David Millán Mendoza. En seguida, un adelanto.

Tráficos

Hoy no están separados el crimen organizado y los mercados legales, sino que hay un solo mundo marcado por tráficos de todo tipo. El presente esclarecimiento de los tráficos ya anticipaba, en 2009, en la estela de la crisis económica de entonces, el resurgimiento fascista al que hoy asistimos: «El auge de los populismos en el mundo hace temer lo peor: nunca hay que olvidar que después de la crisis bursátil de 1929 vinieron 1933 y el trágico ascenso de un Hitler que atrajo a tanto canalla generado por el ultraliberalismo de aquel entonces».

Nos queda la palabra

«Tenemos que reconciliarnos, que perdonar a muchas personas y que juzgar a otras. Y siento que solo lo podremos hacer si sabemos de verdad qué nos ha ocurrido, quién ha muerto, por qué, quién lo mató, qué quería, quién lo solapó. Porque los auténticos narcotraficantes no están en la prensa, sino que son unos empresarios muy ricos que están blanqueando dinero y haciendo negocio con el dolor de todos nosotros. Hasta que eso se entienda, se haga público y de algún modo se detenga, es imposible acabar con esta guerra. Por eso es que tenemos que dejar escrita nuestra memoria de lo que está ocurriendo». Eso nos dijo Lolita Bosch durante una entrevista. En 2015.

Almodóvar y el trauma

La memoria, sus restos dañinos y su potencial transformador en el presente. Son estos aspectos que ocupan al célebre cineasta español, cuyo filme autobiográfico Dolor y gloria tanto se comenta hoy. Para acompañar la circulación creciente del libro de Julián Gutiérrez Albilla, Aesthetics, Ethics and Trauma in the Cinema of Pedro Almodóvar (Edinburgh University Press, 2017), compartimos su ensayo “Estética, ética y trauma en el cine de Pedro Almodóvar”, como acercamiento en español al libro, así como la respuesta al mismo volumen ofrecida por Camila Moreiras, bajo el título «Lo Matricial —Severalities—».

Releer a Paul Celan

Los poemas de este ciclo fueron acompañados de ocho grabados de Gisèle Celan-Lestrange; ese mismo otoño, la pareja decidió separarse. Los graves conflictos que vivían a causa de las crisis psíquicas del poeta hacían muy difícil una vida en común. En estos poemas, Celan reafirma su preferencia por una pareja que nunca le fallará: su alter ego, al que llama Tú. Para manifestar su oposición a las lecturas materialistas de Peter Szondi, Hans-Georg Gadamer comentó poema a poema, en un volumen que hasta ahora era de obligada referencia académica: ¿Quién soy yo y quién eres tú? (Herder, 1999). Ahora el lector dispone de los comentarios que el filólogo francés Jean Bollack (amigo de Szondi y de Celan) escribió para replicar a la hermenéutica gadameriana. Bollack despliega aquí su hallazgo. El poeta se ha escindido en dos instancias: el yo, o sujeto histórico, y el tú, o sujeto lírico. El lector se encuentra ante el diálogo irónico que entablan estos dos pronombres esenciales. Y Arnau Pons complementa el desciframiento cuestionando a su vez las interpretaciones supuestamente críticas que han surgido en el ámbito universitario, aportando su punto de vista. Leer es también subvertir.

Mis nuevas escrituras, las Nuevas Escrituras

En ocasión de su recepción del Doctorado honoris causa por 17, Instituto de Estudios Críticos, Mario Bellatin leyó el 16 de enero de 2019 las siguientes páginas. El escritor antecedió su lectura con algunas reflexiones acerca del tratamiento literario posible de lo que acontece. Hay hechos que no pueden quedar en silencio. ¿Qué margen tiene entonces la literatura para referir a ellos, sin quedar sometida a los resortes de la política? Aquí destacan los nombres de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, que después de cinco años siguen desaparecidos.